Llevaba 7 años felicitandola. Lo hice cuando ni apenas nos conocíamos, cuando éramos amigas, cuando nos queríamos de tal forma que nuestro amor parecía el combustible que hacia girar la tierra y que sin él no podríamos seguir vivas. La felicité cuando me odiaba, también a casi 8000 km de distancia pero hoy la felicito desde aquí, desde la oscuridad, desde el olvido, desde mi escondite pero lo sigo haciendo aunque ni ella lo sepa. ¡Felicidades! Espero que pases un buen día y que este cumpleaños, que no me tienes a tu lado, sea mejor que el del año pasado. El mío lo fue y te deseo lo mismo.
Te quiero