domingo, 28 de septiembre de 2014

Boyhood. Experiencias de mi vida

Reflexiones después de ver la película Boyhood.

Es curioso el ver que desde que éramos una alubia en el vientre de nuestra madre, casi todos hemos pasado por una serie de fases en la vida que son muy parecidas. Todos seguimos unas directrices que desde pequeños nos marcan nuestros padres y de adultos el trabajo, la sociedad, los bancos, la universidad, la pareja o los amigos. Nos dejamos llevar por la marea de nuestra sociedad "perfecta" y continuamos todos los mismos pasos, cual borrego. Es una pena que la vida, la cual solo tenemos una, señores, este tan normalizada y tan programada. La mayoria de los seres humanos saben lo que van hacer mañana o dentro de 5 años. Parece que lo vieran en una bola de cristal.
Yo lo siento pero me niego. Pueden llamarme anti-sistema o que me gusta llevar la contraria y pueden tener razón en ambas denominaciones, pero reniego. No quiero saber quien voy a ser el día de mañana; me gusta ser camaleónica. Quiero crecer, quiero conocer, quiero improvisar, quiero metamorfosear, quiero arriesgar, quiero jugar, quiero perder y ganar. Me gusta el riesgo, la inseguridad, lo desconocido, los retos; ¡sí!, me gusta todo aquello que os da miedo a la mayoría.
No quiero parejas, ni personas, ni trabajos, ni normas, ni sistemas que me aten. No hay cosa que me pueda gustar mas, que sentirme libre; es el bien mas preciado que existe y aquello que irrumpe mi libertad la expulso de mi vida o ella hace que lo haga.
Soy así, así seguiré y admito que me encanta. Imagino que los que me quieren será porque me quieren así. Los que ya no están, será por lo contrario y agradezco que se fueran.

La vida es una aventura continua y mi aventura continúa.

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