viernes, 31 de octubre de 2014

El viejo reloj de mi abuelo.

Y solo hubiese querido que el tiempo se parara como el viejo reloj de mi abuelo. Que el instante solamente se rompiera cuando diera un pequeño golpe, con mis dedos indice y corazón. Que yo tuviera la batuta en este concierto.
Solo deseaba ver las estrellas, tumbada en este cesped agarrada de tu mano, hasta que el sol saliera vergonzoso de su escondite y nos gritara: ¡¡Buenos días princesas !!¡Teneis que despertar! Un nuevo día ha comenzado y se prevé que será precioso...
Y solo hubiera querido que todo estuviera como si nada hubiese pasado. Que el tiempo quedase congelado como en el viejo reloj de mi abuelo. Solo deseaba eso. Demasiado pretencioso, tal vez.

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